Una manta de lana pica cuando lleva muchas fibras gruesas. Sus puntas no se doblan al tocar la piel, sino que la presionan como cerdas diminutas. Las fibras más finas, como la lana merino y la cachemira, ceden y se notan suaves. Que una manta pique o no depende, sobre todo, de lo fina que sea la lana.
Qué ayuda: usa la manta que pica como capa de encima o por encima de la ropa, o pon algodón entre la piel y la lana. Si buscas una manta que no pique, elige una fibra fina. En nuestra tienda son la de merino (suavidad 4 de 5) y la de cachemira y merino, con 90% lana merino y 10% cachemira (5 de 5). Nuestras mantas de pura lana virgen son las que más abrigan, pero sobre la piel desnuda pueden picar.
Por qué pica la lana: es cuestión del grosor de la fibra
Cada fibra de lana es un pelo. Su grosor se mide en micras, es decir, en milésimas de milímetro. En una manta nunca tienen todas las fibras el mismo grosor, y en la superficie siempre sobresalen un poco algunas puntas. Cuando una punta fina toca la piel, simplemente se dobla y no notas nada especial. Una punta gruesa es más rígida: empuja contra la piel, y ese pinchazo diminuto es lo que notamos como picor.
Lo decisivo es, por tanto, cuántas fibras gruesas tiene un tejido. Basta una pequeña proporción para que una manta se note áspera. La lana más gruesa, como la de muchas mantas de lana virgen de toda la vida, trae más de esas puntas rígidas. La lana merino es bastante más fina, y la cachemira, más todavía. Las dos se doblan con facilidad sobre la piel.
Influyen además otras dos cosas:
- La superficie: un tejido cepillado y esponjoso suele tener más puntas sueltas que un paño liso y tupido. Con lana gruesa se nota más.
- La expresión «lana virgen»: significa que la lana es nueva y que no se ha usado antes en ningún otro producto. No dice nada de su finura. Hay lana virgen gruesa y fina, y la lana merino también puede ser lana virgen.
Quién nota más el picor
Cada persona nota el picor de la lana de forma distinta. Hay quien apenas nota nada incluso con lana gruesa, y quien ya nota las fibras de grosor medio. Además, influye dónde y cómo está la manta:
- El cuello, la nuca y la cara son las zonas más sensibles. Si te subes la manta hasta la barbilla, es ahí donde primero notas el picor.
- Los brazos y las piernas al aire notan más que la piel cubierta por la ropa. Con un jersey en el sofá, una manta áspera rara vez molesta; en la cama con un pijama corto, más.
- Las manos, en cambio, son poco sensibles. Si pruebas una manta solo con los dedos, es fácil subestimar cómo se notará en el cuello.
- Los primeros minutos suelen ser los más claros. Hay quien se acostumbra a la sensación y quien no. Si al cabo de un rato te sigue molestando, te irá mejor una fibra más fina.
Qué hacer si tu manta de lana pica
No hace falta desterrar al armario una manta de lana áspera. Con unos pocos gestos aprovechas su abrigo sin que te moleste en la piel:
- Úsala como capa de encima. Ponla sobre el nórdico en vez de debajo. Así suma abrigo, pero no te toca. En el sofá, por encima del jersey y de un pantalón largo.
- Algodón debajo. Con la sábana encimera, una tela fina de algodón o una manta ligera de algodón entre la piel y la lana, el picor suele dejar de ser un problema. Por la noche también ayuda un pijama de manga y pierna largas.
- Tapa el borde del cuello. Lo que más molesta suele ser el borde que queda junto al cuello. Dobla ahí la sábana por encima de la manta o pon encima un trozo de tela de algodón.
- Airéala en lugar de lavarla. Cuelga la manta de vez en cuando unas horas al aire libre, a la sombra y con tiempo seco, y sacúdela antes. Así la lana se mantiene fresca y se desprenden las fibras sueltas sin castigarla.
Lo que no conviene esperar
En internet circulan muchos trucos para que la lana que pica se vuelva suave. Con franqueza: ninguno cambia el grosor de la fibra.
- Lavarla con acondicionador de pelo o suavizante: en prendas de lana lavables, el acondicionador puede hacer que la superficie parezca algo más lisa durante un tiempo. Pero una fibra gruesa no se vuelve fina. Si una manta se puede mojar o no lo decide su etiqueta. Nuestras mantas de lana virgen, de merino y de cachemira y merino (10% cachemira) llevan el símbolo de no lavar: se airean y, si hace falta, se llevan a la tintorería.
- Meter la manta en el congelador: un truco muy extendido, pero el frío no hace más fina una fibra.
- «Con el tiempo se pasa»: una manta nueva puede notarse algo más suave al cabo de unas semanas, cuando se han ido las puntas sueltas. Pero la lana gruesa sigue siendo lana gruesa.
En resumen: ningún cuidado convierte una lana gruesa en una fina. Si quieres notar una manta de lana directamente sobre la piel, el camino es una fibra más fina.
¿Qué manta de lana no pica?
Si notas mucho el picor, fíjate en la fibra y en su porcentaje, no solo en la palabra «lana». Así quedan nuestros cuatro materiales en nuestra propia escala del 1 al 5:
| Manta | Composición | Suavidad | Abrigo | Sobre la piel desnuda |
|---|---|---|---|---|
| Cachemira y merino | 90% lana merino, 10% cachemira | 5 de 5 | 4 de 5 | la más suave de nuestra tienda |
| Merino | 80% lana merino, 20% poliamida | 4 de 5 | 4 de 5 | suave, apenas pica |
| Pura lana virgen | 100% lana virgen de Nueva Zelanda | 3 de 5 | 5 de 5 | puede picar; va bien como capa de encima |
| Mezcla de algodón | 50% algodón, 30% poliéster, 20% acrílico | 4 de 5 | 3 de 5 | sin nada de lana |
Las mantas de cachemira y merino son las más suaves que tenemos. Son de 90% lana merino y 10% cachemira, miden 140 × 200 cm con 10 cm de flecos incluidos y pesan unos 655 g. Si te gusta subirte la manta hasta la barbilla, te irán bien. Cuestan desde 84,90 €.
Las mantas de merino, de 80% lana merino y 20% poliamida, son suaves y resistentes. Aquí hay más donde elegir: tres medidas, de 130 × 170 a 150 × 215 cm, y unas 30 combinaciones de color, desde 53,90 €. Para una manta que vaya en contacto directo con la piel, la merino es una buena elección.
Las mantas de pura lana virgen (100% lana de Nueva Zelanda) son las que más abrigan de nuestra tienda, pero su fibra es más gruesa y sobre la piel desnuda pueden picar. Como capa sobre el nórdico, por encima de la ropa en el sofá o en las noches frescas en la terraza, eso no es un inconveniente, y su abrigo se aprovecha por completo. Cuestan desde 57,90 €. Si no te gusta nada la lana, elige la mezcla de algodón, que se puede lavar a mano.
¿Pica la lana merino? Y cómo probar bien una manta
La merino pica bastante menos que la lana virgen gruesa, porque sus fibras son mucho más finas. Pero no a todo el mundo le pasa desapercibida. También hay lana merino de calidades más finas y más gruesas, y quien es muy sensible a veces nota un ligero cosquilleo en el cuello. Todavía más suave es nuestra manta de cachemira y merino con un 10% de cachemira: en nuestra escala es la única con un 5 de 5 en suavidad.
Así compruebas si una manta te va bien, en la tienda o nada más sacarla de la caja:
- Acércala al cuello o a la cara interna del antebrazo, no solo a las yemas de los dedos.
- Déjala ahí uno o dos minutos. La primera impresión a veces engaña, y en los dos sentidos.
- Lee la composición. «Lana» a secas dice poco; datos como merino o cachemira y su porcentaje dicen más.
Preguntas frecuentes
¿La lana virgen pica siempre?
No. «Lana virgen» solo significa que la lana es nueva. Que pique depende de su finura: la lana virgen gruesa, como la de muchas mantas de lana de toda la vida, puede picar sobre la piel desnuda; la lana virgen merino, más fina, apenas pica.
¿Qué lana pica menos?
Cuanto más fina es la fibra, menos pica. La cachemira es más fina que la lana merino, y la merino es más fina que la mayoría de las lanas de oveja. Nuestra manta más suave es la de cachemira y merino, con 90% lana merino y 10% cachemira.
¿Se puede suavizar una manta de lana que pica?
Poco. Ningún cuidado cambia el grosor de la fibra. Es más práctico usarla como capa de encima o poner algodón debajo.
¿Puedo dormir bajo una manta de lana virgen aunque pique?
Sí, y resulta más agradable si la pones sobre el nórdico o con una sábana entre medias. Así la lana abriga sin tocar la piel.



