La lana merino se lava con más seguridad en el programa de lana de la lavadora o a mano, a 30 °C como máximo y con un detergente para lana sin enzimas. Centrifuga suave, seca en plano y nunca en secadora. Esto vale para todo lo que, según su etiqueta, se pueda lavar, desde un jersey o unos calcetines hasta una manta lavable.
Por eso, antes de cada lavado, mira la etiqueta. No todo lo que es de merino se puede lavar: nuestras mantas de merino, por ejemplo, llevan el símbolo de no lavar, y lo indicado para ellas es airearlas o llevarlas a la tintorería. Muchas veces ni siquiera hace falta lavar, porque la lana merino apenas coge olores. A menudo bastan unas horas al aire libre.
Por qué la lana merino es delicada al lavarla
Cada fibra de lana está cubierta de pequeñas escamas. El calor, el roce y los cambios bruscos de temperatura hacen que esas escamas se levanten y se enganchen unas con otras. Las fibras se juntan, el tejido se afieltra y encoge, y eso ya no tiene vuelta atrás. Al lavar cuentan, por tanto, tres cosas: poco calor, poco movimiento y la misma temperatura desde el lavado hasta el aclarado.
Luego está el detergente. La lana es queratina, una proteína. Muchos detergentes universales y para ropa de color llevan enzimas pensadas para quitar manchas de proteínas, y esas enzimas también atacan la fibra de lana. Los detergentes en polvo suelen llevar además blanqueantes. Los detergentes para lana, por lo general, no llevan ni lo uno ni lo otro. Busca en el envase «para lana» o «sin enzimas».
Algunas prendas de merino, sobre todo calcetines y camisetas técnicas, llevan un tratamiento para que no se afieltren: las escamas se alisan o se recubren con una película muy fina, y así aguantan mejor la lavadora. En ese caso lo indica la etiqueta o la descripción del producto. También con estas prendas, el programa de lana y una temperatura baja cuidan la fibra.
Qué significan los símbolos de lavado
La etiqueta es la guía de cada lavado. Estos son los símbolos que más verás en prendas de merino:
| Símbolo | Significado |
|---|---|
| Cubeta con un 30 y dos rayas debajo | programa de lana o delicado hasta 30 °C, muy suave |
| Cubeta con un 30 y una raya debajo | programa suave hasta 30 °C |
| Cubeta con una mano | solo lavado a mano; para lana, con agua tibia |
| Cubeta tachada | no lavar |
| Círculo con una P | limpieza en seco en tintorería |
| Círculo con una W | limpieza profesional en húmedo |
| Triángulo tachado | no usar lejía |
| Cuadrado con un círculo dentro, tachado | no usar secadora |
| Cuadrado con una raya horizontal | secar en plano |
| Plancha con un punto | planchar a temperatura baja |
En nuestras mantas de merino encontrarás esta combinación: no lavar, no usar lejía, no usar secadora, planchar a temperatura baja y limpieza en seco con P.
Cómo lavar lana merino en la lavadora y a mano
En la lavadora
- Da la vuelta a jerséis y calcetines y cierra las cremalleras. Mete las prendas pequeñas en una bolsa de lavado.
- Elige el programa de lana y ponlo a 30 °C como máximo, aunque la etiqueta permita más.
- Llena el tambor solo hasta la mitad, más o menos, para que las prendas se muevan sueltas en el agua y se rocen poco.
- Usa un detergente para lana sin enzimas, en la dosis que indique el envase. La lana merino no necesita suavizante.
- Centrifuga a pocas revoluciones, entre 600 y 800 por minuto. El programa de lana suele ajustarlo solo.
- Saca la ropa en cuanto termine el programa y extiéndela para que se seque.
A mano
- Llena un barreño o el lavabo con agua tibia, a 30 °C como máximo, y disuelve en ella el detergente para lana.
- Mete las prendas y déjalas en remojo unos diez minutos.
- Apriétalas con suavidad, sin frotar y sin retorcer.
- Aclara con agua a la misma temperatura hasta que no salga espuma.
- Escurre el agua apretando con cuidado y enrolla las prendas en una toalla para que absorba el resto de la humedad.
Cómo secar la lana merino
La lana mojada pesa mucho y se estira con su propio peso. Por eso, extiende jerséis y mantas en plano sobre un tendedero o una toalla, dales forma con cuidado y gíralos de vez en cuando. Los calcetines y otras prendas pequeñas puedes colgarlos de las varillas del tendedero.
Nada de radiador, ni sol directo, ni secadora. El calor y el movimiento del tambor afieltran la lana, aunque haya salido bien del lavado. Incluso si la etiqueta permite la secadora, la lana merino se seca con más cuidado al aire.
Jerséis y calcetines: qué conviene en cada caso
Jerséis y camisetas
Un jersey de merino no tiene que ir a lavar cada vez que te lo pones. Cuélgalo por la noche en una percha junto a la ventana abierta: a menudo basta para varios días. Se lava del revés en el programa de lana y se seca en plano, porque colgado se alarga. Las camisetas finas que llevas directamente sobre la piel se lavan más a menudo, con las mismas reglas.
Calcetines
Los calcetines de merino suelen llevar algo de poliamida y muchas veces tienen un tratamiento para que no se afieltren. Se lavan más a menudo que los jerséis: del revés, en una bolsa de lavado, en el programa de lana a 30 °C y sin suavizante. Se pueden secar colgados.
Mantas de merino: primero, la etiqueta
Con las mantas, mirar la etiqueta es aún más importante, porque no todas están hechas para lavarse. Si la etiqueta permite el lavado, lava la manta sola en el programa de lana o a mano en la bañera. Si llena el tambor por completo, la lavadora se queda pequeña y conviene llevarla a la tintorería.
Nuestras mantas de merino, de 80% lana merino y 20% poliamida, llevan el símbolo de no lavar, igual que nuestras mantas de pura lana virgen y las de cachemira y merino (10% cachemira, 90% lana merino). Para ellas hay dos caminos:
- Airearla: cuelga la manta unas horas al aire libre, a la sombra y sin lluvia. El aire se lleva los olores y las fibras vuelven a esponjarse.
- Tintorería: si hay manchas o si la manta, después de airearla, sigue sin oler a limpio. La P de la etiqueta le indica a la tintorería qué proceso usar.
Los pasos de arriba son para prendas de merino cuya etiqueta permite lavarlas. Si aun así lavas en casa una manta con el símbolo de no lavar, lo haces por tu cuenta y riesgo. En ese caso, lávala sola, en el programa de lana, a 30 °C como máximo y con centrifugado suave, y sécala en plano. Las manchas, trátalas en cuanto aparezcan: sécalas a toques con un paño absorbente, sin frotar.
Preguntas frecuentes
¿Se puede lavar la lana merino a 40 grados?
Solo si la etiqueta lo permite, y aun así 30 °C es más suave. Cuanto más caliente está el agua, más riesgo hay de que la lana se afieltre y encoja.
¿Qué detergente usar para la lana merino?
Un detergente para lana sin enzimas y sin blanqueantes. El suavizante no hace falta: solo deja una película sobre la fibra.
¿Se puede meter la lana merino en la secadora?
Mejor no. El calor y el movimiento afieltran la lana. Seca la merino en plano, al aire, lejos del radiador y del sol directo.
¿Cada cuánto hay que lavar la lana merino?
Menos que el algodón. A menudo basta con airear la prenda una noche. Los calcetines, después de cada uso; los jerséis, después de varios días de uso; las mantas, solo cuando haga falta y solo si la etiqueta lo permite.
¿Qué hago si la lana merino ha encogido?
La lana afieltrada ya no vuelve a su estado original. Las prendas que han encogido un poco puedes dejarlas en remojo en agua tibia y, aún húmedas, estirarlas con cuidado para devolverles la forma. Así suelen recuperar algo de talla, aunque rara vez quedan como antes.



